¿Tu perro tiene mal olor? Probablemente estas olvidando limpiar sus sacos anales

Probablemente nunca hayas escuchado hablar de esta sección anatómica de tu perro, sin embargo es una de las más importantes. Los sacos anales contienen dos pequeñas glándulas situadas dentro del ano de tu perro, encargadas de liberar una sustancia, con características lubricantes para una mejor defecación.

Generalmente nos enteramos de que existen los sacos anales cuando encontramos líquido, en la cama de nuestro perro o piso de nuestra casa, de aspecto amarillento o café, con un olor peculiarmente desagradable. Si es así, tu perro expulsa esa substancia debido a que sufre un exceso de líquido acumulado.

Si los sacos anales no son cuidados y aseados con regularidad, y especialmente si se trata de un perro mayor, podemos sufrir de consecuencias como una infección, mal olor e incluso un absceso. Por lo general los perros vacían solos sus glándulas, sin embargo puede suceder que tengan dificultades para hacerlo por cuestiones de edad o embarazo.

Puedes procurar su higiene llevándolo al veterinario con regularidad para que les hagan un aseo a sus sacos anales, incluso algunos establecimientos cuentan con paquetes de baño que incluyen este servicio como un extra que puedes incluir en su rutina. Pero si como dueño te quieres involucrar en el aseo de tu perro con estos sencillos pasos puedes realizar la limpieza tu mismo:

  1. Levanta la cola de tu perro e identifica los sacos ubicados a cada lado del ano.
  2. Una vez ubicados, con ayuda de un papel o gasa presiona con cuidado.
  3. Extrae el líquido. 

Recuerda que por más informados que estemos siempre es recomendable asistir con un profesional en caso de observar alguna anormalidad, para así brindarle una mejor calidad de vida a nuestros peludos.

Escribe lo que buscas y presiona Enter